La seguridad en la AMIA

En muchas oportunidades cuando los periodistas participamos de diferentes actos o eventos debemos pasar por controles de seguridad en los cuales nos revisan equipos y a nosotros mismos. Es lógico y normal, mucho más cuando asisten personalidades importantes.
Cuando se reconstruyó el edificio del AMIA luego del atentado de 1994 la seguridad del lugar creció como era de esperar. El acceso al inmueble se convirtió en un bunker en donde se scanea y revisa a todo aquel que entra.
Muchas veces las revisaciones llegan a ciertos puntos límites. Durante está semana un equipo de Canal 7 debió visitar el lugar para cubrir una nota y uno de los integrantes del equipo fue humillado porque al pasar por el scaner este sonaba detectando una placa de metal que lleva en su cadera producto de una operación.
Innumerables veces debió pasar por la máquina, sin zapatos, ni cinto y con la intención de parte de los encargados de seguridad de que se sacara toda la ropa, aunque el camarógrafo les mostrara la cicatriz que le quedara luego de la operación mientras daba las explicaciones pertinentes.
Con la frase ¨Usted no es apto para ingresar al edificio¨ insistían para no dejarlo pasar. ¿Qué significa no ser apto? ¿Pueden, en pos de la seguridad de un lugar, humillar a una persona que trabaja hace más de 30 años en una empresa y que solo iba a cumplir con su trabajo?
Los jefes de turno del noticiero decidieron, con buen tino, retirar el equipo periodístico del lugar sin cubrir la noticia.
Más allá de todos los exámenes que se puedan solicitar para que la seguridad de un lugar este garantizada, no es poco habitual que quienes desarrollan esta actividad en la asociación israelita tengan modos y formas muy malas.
Las autoridades de la AMIA pidieron disculpas a la Gerencia de Noticias de Canal 7 pero lo importante sería que cambien estas formas de control que tienen en el edificio de la calle Pasteur.


en serio sucedio esto???… no lo puedo creer…