Islas Malvinas: Lafone House
La población isleña es en general muy amable con los argentinos. A lo sumo puede haber algunos casos de indiferencia y algún aislado caso de rechazo.
Pero en Lafone House se produce un caso extremo. Su dueña es Arlette, una nativa isleña de ascendencia escocesa que recibe en su casa huéspedes de todas partes del mundo. Pero sus preferidos son, sin duda, los argentinos.
En aquella primera visita a las islas que hice en 1998 me recibió en su casa junto al que en ese momento era su marido y (dato muy importante) consejero isleño. Desde aquel momento comenzamos a bromear con que ella era mi madre en las islas. Cada vez que pude me instalé en su casa para disfrutar de su amabilidad, sus atenciones y su excelente comida.
Hoy vive de recibir gente en su casa. La misma gente de Stanley y los amigos que recibía en su casa la animaban a que Lafone House no fuera solo una casa de familia. Y Arlette se animó.
Es la segunda opción más importante de la ciudad en lo que a alojamiento se refiere y es famosa por su cocina y su cálida atención.
Arlette no parece isleña, no es el típico personaje británico de formas frías y poco demostrativas. Ella abraza y besa sin problemas. Se contagia de las costumbres latinas y demuestra lo que siente sin vergüenza.
Ríe con la misma facilidad con la que llora emocionada al despedirnos luego de una semana compartida.
De Lafone House uno se lleva siempre un gran recuerdo, y por la ma;ana al desayunar, la pintura de una mujer embarazada que adorna el salón, le recuerda a uno que allí debe sentirse en su casa. El cuadro se llama ¨Argie Lover¨ (Amante de una argentina) y que esté colgado en esta casa no es una casualidad.



[...] Ya hablé en otro post de Lafone House. [...]